6 de febrero de 2014

Música para niños bilingües

Tan importante como enseñar vocabulario a nuestros hijos es darles un motivo para que quieran aprenderlo. Si les gusta la música, será un buen comienzo. He aquí dos composiciones universales con temas que nos resultarán conocidos y afines a todos.



El Concierto de Aranjuez es una composición para guitarra y orquesta. Escrito en 1939, es el trabajo más conocido del compositor Joaquín Rodrigo. Se considera la obra musical española más interpretada en el mundo.

Según Rodrigo, él y su esposa (la pianista turca Victoria Kamhi) pasaron su luna de miel en Aranjuez en 1933 y de ahí el nombre del concierto. Después se marcharon a Alemania. Allí esperaban tener su primer hijo. El niño nació muerto y su mujer estuvo a punto de morir.

En el segundo movimiento Joaquín cuestiona a Dios por la muerte del bebé y pide que su mujer sobreviva. Esto se expresa mediante el pulso de la guitarra (al comienzo del segundo movimiento), que representa un corazón latiendo. El movimiento tiene pena, rabia y desesperanza. Al final en el clímax de la guitarra y orquesta se produce la aceptación y la paz.



La Obertura "Las Hébridas" (en alemán, Die Hebriden), Opus 26, también conocida como 'La gruta de Fingal', es un poema sinfónico compuesto por Felix Mendelssohn en 1830. Toma su sobrenombre de la Gruta de Fingal, en la popular isla Hébrida de Staffa.

La obra está pensada como pieza independiente. No narra una historia, sino que describe un paisaje, traténdose de una de las primeras obras musicales en intentar algo así. La obertura consta de dos temas principales: las notas iniciales está pensado para inspirar sentimientos de soledad. El segundo tema representa el movimiento del mar y de las olas.