11 de diciembre de 2013

Guía para viajar en avión con bebés

Llega un momento tan deseado como temido por millones de expatriados: la vuelta a casa por Navidad. Para muchos, esto supone horas en aviones y aeropuertos con bebés que no sabemos cómo se comportarán. Ya hemos comentado algunos inventos para hacer el trayecto más fácil. Hoy volvemos a aprovechar la sabiduría conjunta de nuestro grupo de familias en Glasgow para encarar la difícil tarea de viajar en avión con niños pequeños.

Hay dos conceptos que, aunque no se aplique sólo a viajes aéreos, son clave para enfrentarse a estas situaciones:

No podemos pedir a un bebé tranquilidad si nosotros mismos no la tenemos. Los consejos siguientes no son "mandamientos" que debemos cumplir a riesgo de acabar en berrinche. Son muletas que, si nos sentimos cómodos utilizándolas, pueden ayudar a alcanzar la calma necesaria. Padres tranquilos, bebé tranquilo.

Cada niño es distinto
. Una diferencia predecible viene con la edad, por eso hemos distinguido según el momento de desarrollo de los pequeños.

Consejos generales

  • Hacer la lista de lo que se necesite semanas antes de partir y en algo que llevemos siempre con nosotros (el móvil, por ejemplo). Al acabar el viaje, se puede guardar para el siguiente. 
  • Comprobar qué ayudas hay en los aeropuertos (cambiadores, tiendas, ludotecas, etc) y las aerolíneas (comida, política de carritos, etc) con los que viajes antes de salir. Puede ser muy útil en caso de retrasos (Guías de algunos de los más frecuentemente usados abajo).
  • Pedir asiento de pasillo para tener más fácil el cambiar el pañal o pasear al niño si es necesario.
  • Olvidar las rutinas. Por un día no pasa nada.
  • Llevar algo para chupar, por si el bebé siente molestias en los oídos.
  • Heathrow nevado
  • Ponerse ropa cómoda. Evitar piezas de metal o prendas como botas y cinturones que haya que quitarse o puedan disparar el detector de metales.
  • Llevar al menos una muda a mano. Si falta espacio en el equipaje, el pijama en un bolsillo puede valer.
  • Si se va en varios aviones y se factura equipaje, se puede llevar parte de los pañales y toallitas en la maleta a facturar (en el bolsillo exterior, por ejemplo) y sacarlos al llegar al aeropuerto en que se haga trasbordo, para que no ocupen en el equipaje de mano.

Bebés de leche

Son los que más preocupan, pero los que menos trabajo dan. El ruido del motor del avión los adormece con lo que, mientras tengan mudas, pañales, leche (la de fórmula está permitida en cantidades superiores a 100ml) y algo que chupar en el despegue y aterrizaje, todo irá bien.

Bebés que toman sólidos y/o gatean

Comida, comida, comida. Incluso si normalmente es un niño inapetente, llevar el doble de lo normal ayudará a calmarles la ansiedad.

Es bueno tener muchas cosas para picar. Galletitas de mano (las hay a partir de cuatro meses), corazoncitos de maíz o gusanitos sin sal son un buen comienzo. Para niños más mayores son ideales las pasas, uvas, gajos de mandarina, frutos del bosque o palomitas que, al no saciar mucho, los tienen entretenidos durante más tiempo (aunque algunos manchen).

Mantener al bebé entretenido es otra opción. Las caras de los demás pasajeros son una estupenda forma de conseguirlo.

Bebés que caminan pero no juegan con juguetes

Es el momento más crítico. Ver el párrafo anterior. De nuevo, comida, comida, comida.

Que estiren las piernas y hagan todo el ejercicio posible en el aeropuerto.

Bebés que juegan con juguetes

Empieza a ser más fácil la cosa. Además de lo anterior, podemos llevar un juguete preferido y algunos nuevos que por su personalidad y capacidad de atención sepamos que le van a entretener (libros, música, álbumes de pegatinas, tableta, etc) y sacarlos poco a poco en los momentos más críticos.

Enlaces a información sobre aeropuertos para familias con niños.

Si todo falla

Los bebés son impredecibles (si no lo fuesen, nunca aprenderían a hablar). No siempre es posible anticiparse a sus necesidades. Pueden estar incubando algo, enfermos, con problemas de dientes... Si, pese a haber hecho todo lo que estaba en tu mano no consigues tener un viaje tranquilo, recuerda que, aunque algunos pasajeros puedan sentirse molestos, la mayoría han sido padres. Os entenderán.