13 de noviembre de 2013

Amor eterno

Hoy toca otra poesía. Aunque su autor es el conocido y mujeriego Gustavo Adolfo Bécquer, no hay razón por la que estas palabras no puedan ser dedicadas a nuestros niños.

Amor eterno
Dibujo de una familia, por G. A. Becquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse en eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá!
Podrá la muerte
cubrirme con un fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Bécquer, 1836-1870