4 de septiembre de 2013

Crumble de manzana

Se dice que la primavera lluviosa de este año vaticina una cosecha espectacular de manzanas. Vamos a aprovecharlas al estilo británico.

"To crumble" en inglés significa desmenuzar pero el crumble es un postre con una base de frutas y una capa de "migas" crujientes por encima. Los más clásicos son los de manzana y ruibarbo, pero se pueden hacer con cualquier fruta. Hay incontables variaciones y es tan simple que es casi imposible que salga mal.

Ingredientes:

  • Una taza y media de harina (blanca o integral).
  • Tres cucharadas de mantequilla (con o sin sal).
  • Cuatro cucharadas de azúcar moreno.
  • Un kilo de manzanas.
  • Una cucharadita de canela.

Método:

Pelar y quitar el corazón de las manzanas. Trocearlas y ponerlas a cocer con dos cucharadas de agua, una de azúcar y la cucharadita de canela hasta que tengan una textura ligera (unos 30 minutos).
Mientras se cuecen las manzanas, echar en un recipiente la harina y la mantequilla. Frotarlas con los dedos hasta tener una mezcla suelta como la de la foto. Incorporar el resto del azúcar. Finalmente, poner en un recipiente para horno las manzanas y cubrir con la mezcla de harina.

Hornear a 180ºC durante unos 45 minutos o hasta que la superficie se vea dorada.

Se suele servir con un chorrito de nata, natillas o helado de vainilla, aunque no es necesario.
Para el plato de la foto cambié las manzanas por tres cuartos de manzanas y uno de ciruelas y eché un par de cucharones de natillas.  

Variantes:

Se puede sustituir la mitad de la harina por müesli, copos de avena o frutos secos troceados. A las manzanas se les puede añadir, además de la canela, clavo, nuez moscada y/o pasas. Para más ideas (y unas fotos impresionantes), ver el blog de Arantza desde Montreal.